
Clemátide (clematis): cuidados, poda y cómo plantarla

La compraste en el vivero llena de flores, la plantaste junto a la valla y al año siguiente… casi nada. Unas pocas flores, muchos tallos secos y la duda de qué hiciste mal.
Tranquilo, le pasa a mucha gente.
Con la clemátide (o clematis, como aparece en casi todas las etiquetas) el problema casi nunca es la planta, sino la poda: hay tres grupos que se podan de forma distinta, y si podas la tuya como no toca, cortas justo los tallos que iban a florecer.
Aquí tienes cómo plantarla, dónde ponerla, cómo saber a qué grupo pertenece la tuya y qué hacer si se marchita de golpe.
- ¿Qué es la clemátide?
- La clemátide de un vistazo
- Dónde plantarla: cabeza al sol, pies a la sombra
- Cómo plantarla (el truco de enterrarla más honda)
- El soporte: por qué no sube por tu pared
- Riego y abono
- Cómo podar la clemátide según su grupo
- En maceta, sí, pero grande
- Problemas más comunes
- ¿Es tóxica la clemátide?
- Las clemátides silvestres de España
- Preguntas frecuentes
¿Qué es la clemátide?

La clemátide es una trepadora de la familia de las ranunculáceas, la misma del ranúnculo y la anémona. Hay cientos de especies e híbridos: desde flores pequeñas en racimo hasta flores enormes de más de un palmo.
No trepa con zarcillos ni con raíces como la hiedra. Se agarra enroscando el rabito de sus hojas (el pecíolo) alrededor de lo que encuentra, y eso explica muchas cosas de cómo hay que cuidarla.
Y aunque la mayoría de las que se venden son híbridos de jardín, en España también tenemos clemátides silvestres. Más abajo te cuento cuáles.
La clemátide de un vistazo
| Aspecto | Lo que necesita |
|---|---|
| Luz | Sol en los tallos y hojas; en el sur, mejor sol de mañana y sombra de tarde |
| Raíces | Frescas y sombreadas (piedras, acolchado o plantas bajas al pie) |
| Suelo | Rico en materia orgánica y con buen drenaje; no tolera el encharcamiento |
| Riego | Regular, sin que la tierra llegue a secarse del todo en verano |
| Soporte | Fino: alambres, malla o celosía; no se agarra a una pared lisa |
| Poda | Depende del grupo (1, 2 o 3): mira la tabla de poda |
| Mascotas | Tóxica para perros y gatos |
Si solo te quedas con una idea de esta tabla, que sea esta: cabeza al sol, pies a la sombra.
Dónde plantarla: cabeza al sol, pies a la sombra
Es el consejo más repetido con la clemátide, y tiene su lógica. La parte de arriba quiere luz para florecer, pero sus raíces sufren cuando la tierra se calienta y se seca.
Ojo, el calor en sí no es el problema. Lo que daña a la planta es que una tierra caliente se seca enseguida.
¿Y cómo se consigue en la práctica? Con algo que dé sombra al pie: unas piedras planas, una capa de acolchado o una planta baja delante (una lavanda, unos geranios, una vivaz tapizante).
Si vives en la mitad sur de la península o en una zona de veranos muy calurosos, busca un sitio con sol de mañana y sombra en las horas fuertes de la tarde. Una pared orientada al este suele ser perfecta; una pared al oeste, a pleno sol de agosto, la va a castigar.
Cómo plantarla (el truco de enterrarla más honda)
Aquí hay un detalle que casi nadie te explica en el vivero.
Planta la clemátide unos 7-8 cm más honda de lo que venía en la maceta, de forma que la base de los tallos quede enterrada. Es la recomendación de la Royal Horticultural Society británica, la gran referencia mundial en esta planta.
¿Para qué sirve? Si un día un hongo, un golpe o un bicho le dañan los tallos a ras de suelo, la planta puede volver a brotar desde esa parte enterrada. Es su seguro de vida.
- Haz un hoyo amplio y mezcla la tierra con compost o mantillo.
- Si tu suelo es arcilloso y se encharca, mejora el drenaje antes de plantar.
- Coloca la planta un poco inclinada hacia el soporte y entiérrala esos centímetros de más.
- Riega bien y pon el acolchado o las piedras al pie desde el primer día.
La mejor época para plantarla es el otoño o el principio de la primavera, cuando la tierra no está ni helada ni recalentada.
El soporte: por qué no sube por tu pared

Si la has plantado junto a una pared lisa o un poste grueso y no sube, no es que esté enferma: no tiene dónde enroscar el rabito de las hojas.
Necesita algo fino: alambres tensados, una malla, una celosía de listones finos o incluso un arbusto o un rosal por el que trepar.
Al principio ayúdala guiando los tallos jóvenes con cuidado hacia el soporte. Son muy frágiles y se parten con facilidad, así que nada de doblarlos a la fuerza.
Una clemátide combinada con un rosal trepador o cubriendo una pérgola es de lo más bonito que puedes tener en un jardín pequeño. Si tienes poco espacio, en la guía de jardines pequeños tienes más ideas para aprovechar las paredes.
Riego y abono
Riega de forma regular, sobre todo el primer año y en verano. Lo que no soporta es ni la tierra seca del todo ni el agua estancada: busca el punto intermedio.
Un abono para plantas con flor en primavera, cuando empieza a brotar, y un poco de compost en la base cada año son suficientes.
No hace falta más.
Cómo podar la clemátide según su grupo
Aquí está el secreto de que florezca o no. Las clemátides se dividen en tres grupos de poda según cuándo florecen y sobre qué madera lo hacen:
| Grupo | Cuándo florece | Cuándo y cómo podar |
|---|---|---|
| Grupo 1 | Finales de invierno y primavera, sobre los tallos del año anterior | Casi no necesita poda. Si hace falta, justo después de florecer: quitar tallos secos o dañados |
| Grupo 2 | Final de primavera y principio de verano, flores grandes sobre tallos del año anterior | En febrero, poda ligera: quitar lo seco y cortar por encima de las yemas más fuertes. Repaso tras la primera floración |
| Grupo 3 | Verano y otoño, sobre los tallos del mismo año | En febrero o marzo, poda fuerte: dejar los tallos a unos 30 cm del suelo, justo por encima de un par de yemas |
Por eso tantas clemátides "dejan de florecer". Si podas fuerte en invierno una del grupo 1, te llevas por delante todas las flores de la primavera.

Grupo 1. Aquí están la Clematis montana (como la de la foto, que en primavera se cubre de florecillas rosas o blancas) y la Clematis armandii, de hoja perenne y flores blancas perfumadas, muy plantada en España.
Son vigorosas y florecen sobre la madera vieja: déjalas tranquilas.

Grupo 2. Los híbridos de flor grande, las más vistosas de los viveros. Una poda suave a finales de invierno y otro repaso después de la primera tanda de flores, y muchas te darán una segunda floración al final del verano.
Grupo 3. Las que florecen ya entrado el verano, como las Clematis viticella. Son las más agradecidas: una poda fuerte cada año y vuelven a salir con fuerza desde abajo.
¿Y si no sé de qué grupo es la mía?
Pasa muchísimo: la etiqueta se pierde el primer año. ¿Cómo lo averiguas? Fíjate en cuándo florece.
- Florece antes de junio sobre tallos que ya estaban del año anterior: es del grupo 1 o del 2. No la podes fuerte en invierno.
- Florece a partir de julio sobre tallos nuevos de ese año: es del grupo 3. Puedes podarla fuerte a finales de invierno.
Si dudas, no la podes ese año. Observa cuándo florece y decide al siguiente.
Igual que pasa con el jazmín, el error más común es podar "por si acaso" en el momento equivocado. Si tienes también un jazmín, en cómo podar el jazmín te explico cuándo le toca a él.
En maceta, sí, pero grande
Se puede tener una clemátide en una terraza, siempre que le des espacio. Busca una maceta de al menos 45 cm de hondo y de ancho, con buenos agujeros de drenaje.
En maceta las raíces se calientan mucho antes que en el suelo, así que lo de los pies a la sombra es todavía más importante: cubre la tierra con piedras o planta algo bajo en la misma maceta, y si puedes, pon otras macetas delante para que no le dé el sol de lleno.
Elige variedades compactas (en el vivero suelen indicar "para maceta" o "patio") y pon un tutor o una pequeña celosía desde el principio. Riega más a menudo que si estuviera en el suelo: en verano, la maceta se seca enseguida.
Problemas más comunes
Se marchita de golpe
Es la escena que más asusta: un día la planta está bien y al siguiente un tallo entero se queda lacio y se seca, a veces en plena floración.
Suele ser la marchitez de la clemátide, un hongo (Calophoma clematidina, antes llamado Phoma) que ataca sobre todo a los híbridos de flor grande. Las de flor pequeña son mucho más resistentes.
Qué hacer: corta los tallos afectados hasta llegar a madera sana, aunque sea a ras de suelo, y retíralos (no los eches al compost). Si la plantaste más honda, como te contaba arriba, lo normal es que rebrote desde abajo.
No la des por perdida enseguida.
Hojas amarillas
Lo más habitual es un problema de agua: o la tierra se está secando del todo en verano, o al contrario, se encharca. Revisa el riego y el drenaje antes de abonar a ciegas.
Plagas y hongos
En los brotes tiernos de primavera es fácil ver pulgón; en cómo eliminar el pulgón tienes cómo quitarlo de menos a más. Con calor y humedad también puede aparecer oídio, ese polvillo blanco sobre las hojas: mejora la ventilación y quita las hojas más afectadas.
¿Es tóxica la clemátide?
Sí. Según la ASPCA (el servicio de toxicología animal de referencia en Estados Unidos), la clemátide es tóxica para perros y gatos. Contiene protoanemonina, una sustancia irritante que puede causar babeo, vómitos y diarrea si la mordisquean.
Su savia también puede irritar la piel, así que usa guantes cuando la podes. Si tienes un perro que lo muerde todo, plántala donde no llegue o protege bien la base.
Las clemátides silvestres de España

Si paseas por el campo en otoño, seguramente hayas visto setos cubiertos de unas semillas plumosas y blancas, como mechones de pelo. Es la Clematis vitalba, una clemátide silvestre que crece en bosques y setos de buena parte de España.
Tiene un montón de nombres populares según la zona: hierba de los pordioseros, muermera, vidarra o vidalba.
En la zona mediterránea también es fácil encontrar la Clematis flammula, de flores blancas muy perfumadas, conocida como hierba muermera o gata rabiosa.
Las dos son parientes silvestres de las clemátides de jardín, y comparten con ellas esa forma de agarrarse con las hojas… y también la toxicidad.
Preguntas frecuentes
¿La clemátide pierde las hojas en invierno?
La mayoría sí, son de hoja caduca. Hay excepciones, como la Clematis armandii, que mantiene la hoja todo el año.
¿Por qué mi clemátide no florece?
Las causas más habituales son una poda en el momento equivocado (sobre todo en los grupos 1 y 2), poca luz en la parte de arriba o una planta todavía joven, que el primer año suele dedicarse a echar raíces.
¿Cuánto tarda en cubrir una valla?
Depende mucho de la variedad: las montana son muy vigorosas y cubren mucho en pocos años, mientras que los híbridos de flor grande son más contenidos. Mira la altura final en la etiqueta antes de comprar.
¿Dónde la compro?
En cualquier vivero o centro de jardinería en primavera y otoño. Si buscas uno cerca de casa, en nuestro directorio de centros de jardinería los tienes por provincia. Pide que te digan el grupo de poda antes de llevártela: te ahorrará más de un disgusto.
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