
Calas: cuidados en casa y en el jardín

Te han regalado una cala en maceta, estaba preciosa, y al cabo de unas semanas las hojas se han puesto amarillas y ya no saca flores. ¿Te suena?
No te preocupes: casi nunca es que la planta se esté muriendo. Lo más probable es que esté entrando en reposo, algo que muy poca gente explica al venderla.
Para cuidarlas bien hay una cosa que tienes que saber antes que nada.
No todas las calas son iguales: la blanca y las de colores se cuidan de forma distinta.
Cala blanca y calas de colores: no se cuidan igual
Las dos son Zantedeschia, originarias del sur de África, y en algunas zonas también las llaman alcatraz, lirio de agua o cartucho. Pero sus necesidades cambian bastante:
| Cala blanca | Calas de colores | |
|---|---|---|
| Nombre | Zantedeschia aethiopica | Híbridos (rosa, amarillo, naranja, morado…) |
| Tamaño | Grande, hasta 1 m | Más pequeñas y compactas |
| Agua | Mucha: le gusta el suelo siempre húmedo | Moderada: se pudren con exceso de agua |
| Dónde vive mejor | Exterior, en semisombra | Maceta, terraza o interior luminoso |
| Reposo | Con el calor fuerte o la sequía del verano | En otoño e invierno |
Las calas de colores son casi siempre las que se venden en floristerías y supermercados como planta de regalo. La blanca es la clásica de los patios y jardines, la que forma matas grandes junto a fuentes o rincones húmedos.
Cómo cuidar la cala blanca
En la naturaleza crece en zonas encharcadas, así que es de las pocas plantas a las que no le asusta el exceso de agua. De hecho, puede vivir en el borde de un estanque.
- Luz: semisombra. Sol suave de mañana, sombra en las horas de más calor.
- Riego: abundante mientras tenga hojas y flores; que la tierra no llegue a secarse.
- Suelo: rico en materia orgánica. Añadir compost al plantarla le viene muy bien.
En clima mediterráneo crece sobre todo en la época fresca y florece en primavera. Con el calor del verano, si le falta agua, las hojas amarillean y entra en reposo; en otoño vuelve a brotar.

Así se ve una mata de cala blanca bien asentada en el jardín: con los años se va extendiendo sola a partir de sus rizomas.
Si se queda muy apretada y florece menos, divídela en otoño y planta los trozos en otro sitio.
Cómo cuidar las calas de colores en maceta
Son más delicadas con el agua que la blanca. Aquí el error típico es justo el contrario: regarlas como si fueran plantas de agua.
- Luz: mucha claridad. En casa, junto a una ventana luminosa; en la terraza, con sol suave o semisombra.
- Riego: cuando la capa de arriba de la tierra esté seca. Nunca dejes agua en el plato.
- Abono: uno para plantas con flor, cada dos o tres semanas mientras esté floreciendo.

Una cala de color típica de regalo. Fíjate en las hojas con motitas blancas: es habitual en estos híbridos y no es ninguna enfermedad.
Con buena luz y riego moderado puede estar en flor varias semanas.
Hojas amarillas: ¿se está muriendo o está descansando?
Esta es la duda más frecuente, y la respuesta depende de cuándo pasa y de cómo está la tierra.
Si la cala ya ha florecido y las hojas amarillean poco a poco, casi seguro es el reposo. Es normal y necesario: la planta guarda fuerzas en el rizoma para volver a florecer.
Si en cambio amarillean de golpe, con la tierra empapada y la base del tallo blanda, el problema es exceso de riego y el rizoma se puede estar pudriendo. Deja de regar y deja que se seque.
Qué hacer cuando entra en reposo (y cómo volver a verla florecer)
Este es el paso que casi nadie hace, y por eso tantas calas de regalo no vuelven a florecer.
Con las calas de colores:
- Cuando terminen las flores, sigue regando poco a poco hasta que las hojas empiecen a amarillear.
- Entonces deja de regar y corta las hojas cuando estén secas.
- Deja la maceta en un sitio fresco y seco durante el invierno, o saca el rizoma, límpialo y guárdalo en papel de periódico.
- En primavera, plántalo con tierra nueva, a unos 5-8 cm de profundidad, y empieza a regar poco a poco.
Con la cala blanca es más sencillo: en el jardín no hace falta sacarla. Corta las hojas secas y espera a que vuelva a brotar. Si está en maceta, reduce el riego durante su descanso y vuelve a regar en cuanto veas brotes nuevos.
¿Y si tu cala no florece? Además de saltarse el reposo, las causas más habituales son poca luz y una maceta demasiado pequeña con el rizoma agotado.
¿Es bueno tener calas en casa?
Se pueden tener, sobre todo las de colores, que aguantan bien en interior durante la floración si tienen buena luz.
Pero hay que tener claras dos cosas. La primera: la cala es una planta de exterior que puede pasar una temporada dentro de casa, no una planta de interior para todo el año. Después de florecer agradece salir a la terraza o al balcón.
La segunda, y más importante: es tóxica.
Toda la planta, y especialmente el rizoma, contiene cristales de oxalato de calcio. Si un niño o una mascota la muerde, provoca dolor e irritación fuerte en la boca y la garganta, babeo, vómitos y dificultad para tragar. La savia también puede irritar la piel, así que usa guantes al manipular los rizomas.
Si tienes gatos, perros o niños pequeños que lo mordisquean todo, ponla fuera de su alcance. Ante una ingestión, llama al Servicio de Información Toxicológica (91 562 04 20) o, si es una mascota, al veterinario.

Como planta decorativa en casa queda preciosa mientras está en flor.
Colócala en un sitio luminoso y alto, lejos de mascotas, y cuando acabe la floración sácala al exterior o prepárala para el reposo.
Por cierto: hay quien las asocia con funerales, porque son muy habituales en coronas y ramos de despedida. Es solo una costumbre. También son de las flores más elegidas para ramos de novia.
Preguntas frecuentes
¿Las calas son de interior o de exterior?
De exterior. Las de colores pueden pasar la floración dentro de casa con buena luz, pero viven mejor en terraza, balcón o jardín. La blanca es claramente de exterior.
¿Cuándo se plantan las calas?
Los rizomas de las calas de colores, en primavera. La cala blanca se puede plantar o dividir en otoño, cuando termina su descanso de verano.
¿Aguantan el frío?
La blanca aguanta heladas suaves: la parte de arriba se puede estropear, pero el rizoma suele rebrotar. Las de colores son más sensibles y, en invierno, su rizoma debe estar en reposo, seco y protegido del frío.
Si te gustan las plantas que agradecen un rincón húmedo y de semisombra, mira también nuestra guía para podar hortensias. Y si buscas otra planta de flor elegante para regalar, la gardenia es otra gran opción.
En este vídeo del Centro de Jardinería Gorbeia tienes cómo plantarlas y cuidarlas:
Si quieres conocer otros artículos parecidos a Calas: cuidados en casa y en el jardín puedes visitar la categoría Plantas.
Deja una respuesta
Lo siento, debes estar conectado para publicar un comentario.




Otros artículos de interés