
Anturio (Anthurium): cuidados para que vuelva a florecer

El anturio es una de las plantas de regalo más bonitas que hay: hojas brillantes en forma de corazón y unas "flores" rojas, rosas o blancas que parecen de plástico de lo perfectas que son.
El problema llega después. Las flores se acaban, no salen más, y la planta se queda en hojas.
¿Te ha pasado? Casi siempre es cuestión de luz, y tiene arreglo.
Aquí tienes cómo cuidar el anturio en casa para que vuelva a florecer, cada cuánto regarlo y qué hacer cuando las hojas se ponen amarillas o con puntas secas.
La "flor" del anturio no es lo que parece
Lo que todos llamamos flor es en realidad una hoja modificada (una bráctea o espata), brillante y de color. La flor de verdad es la espiga del centro, el espádice, cubierta de cientos de flores diminutas.
Por eso cada "flor" dura tanto: puede mantenerse bonita varias semanas, incluso más de un mes.

Aquí se ve bien: los puntitos de la espiga central son las flores. Lo rosa de alrededor es la bráctea.
Cuando la bráctea empieza a ponerse verde o marrón, esa "flor" ha terminado: córtala por la base del tallo.
El anturio que se vende en floristerías es casi siempre Anthurium andraeanum, originario de los bosques húmedos de Colombia y Ecuador. Allí crece a la sombra de los árboles, con calor y mucha humedad.
Luz: la clave para que vuelva a florecer
En un rincón con poca luz el anturio sigue vivo y verde, pero deja de sacar flores. Esa es la razón número uno por la que no vuelve a florecer.
- Ponlo cerca de una ventana muy luminosa, pero sin que el sol le dé directamente.
- Una ventana al este, o a un par de metros de una al sur o al oeste, suele ser perfecta.
- El sol directo, sobre todo en verano y a través del cristal, le quema las hojas.

Así es como más florecen: mucha claridad, sin sol de lleno.
Con buena luz, un anturio puede dar flores varias veces a lo largo del año.
La temperatura también cuenta: le gusta la de casa, pero no soporta bajar de unos 15 °C ni las corrientes de aire frío. Y lejos de radiadores, que resecan el ambiente.
¿Cada cuánto se riega el anturio?
No hay un número de días fijo. Riega cuando los primeros 2-3 cm de tierra estén secos.
Como referencia, en verano suele ser una vez por semana, y en invierno cada diez o quince días. Pero compruébalo siempre con el dedo antes de regar.
Riega a fondo, deja que escurra y no dejes agua en el plato. Sus raíces necesitan aire, y si se quedan encharcadas se pudren enseguida.
Humedad, maceta y abono
Viene de bosques muy húmedos, así que en casas secas o con calefacción sufre: las puntas de las hojas se secan.
Para ayudarle, agrúpalo con otras plantas o ponlo sobre un plato con piedrecitas y algo de agua (sin que la maceta toque el agua). Si pulverizas, hazlo solo sobre las hojas, no sobre las flores, que se manchan.
El sustrato tiene que ser muy suelto y aireado: uno universal mezclado con corteza de pino y perlita, o un sustrato para orquídeas mezclado con tierra. En una tierra pesada y compacta, las raíces se asfixian.
En primavera y verano, abono para plantas con flor cada dos o tres semanas, a mitad de dosis. Trasplántalo en primavera cuando las raíces llenen la maceta, más o menos cada dos años.
Hojas amarillas, marrones o sin flores: qué le pasa
| Lo que ves | Causa más probable | Qué hacer |
|---|---|---|
| No saca flores nuevas | Poca luz | Acercarlo a una ventana luminosa |
| Hojas amarillas, tierra húmeda | Exceso de riego | Dejar secar; revisar que la maceta drene |
| Puntas y bordes marrones secos | Aire seco o calefacción | Subir la humedad y apartarlo del radiador |
| Manchas quemadas en las hojas | Sol directo | Retirarlo de la ventana |
| Hojas viejas de abajo amarillas | Envejecimiento normal | Cortarlas desde la base |
| Bultitos o algodoncillos blancos | Cochinilla | Retirarla con un bastoncillo con alcohol |
Si solo amarillea de vez en cuando alguna hoja vieja de la parte de abajo, tranquilidad: es normal. La señal de alarma es que amarilleen varias a la vez, y ahí casi siempre está el riego detrás.
Colores y variedades
El clásico es el rojo, pero hay anturios rosas, blancos, verdes, morados y bicolores, además de versiones mini para mesas pequeñas. Todos se cuidan igual.

El anturio blanco es uno de los más elegantes. Sus brácteas blancas se van volviendo verdosas con el tiempo; es normal y no indica ningún problema.
Los mini anturios necesitan exactamente los mismos cuidados, solo que en una maceta más pequeña.
Preguntas frecuentes
¿Es tóxico para gatos y perros?
Sí. Como las calas o la diefenbaquia, contiene cristales de oxalato de calcio. Si un gato o un perro muerde una hoja, siente ardor e irritación fuerte en la boca, babea y puede vomitar. Ponlo fuera de su alcance y, si lo ha mordido, consulta al veterinario. Con niños, lo mismo: ante una ingestión, Servicio de Información Toxicológica (91 562 04 20).
¿Se puede tener en el exterior?
Solo en verano, a la sombra y protegido del viento, en zonas donde las noches no refresquen mucho. Por debajo de 15 °C hay que meterlo en casa.
¿Cómo se multiplica?
Lo más fácil es dividir la mata en primavera, aprovechando el trasplante: separa con cuidado un trozo con varias hojas y raíces propias y plántalo en su maceta.
Si te gustan las plantas de interior agradecidas, mira también la peperomia cola de ratón y la flor de cera. Y si te llama la atención esa "flor" que en realidad es una bráctea, las calas son de la misma familia y funcionan igual.
En este vídeo de Junglaknits tienes una guía completa de sus cuidados y problemas:
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